Se reparte lo que cada familia paga, entre lo que esa familia ve.
No es un pozo común que se lo lleva quien más ruido hace. De lo que paga cada suscripción, una parte fija va a las creadoras y se reparte según los minutos que esa misma familia vio de cada una. Es más justo con quien enseña bien a poca gente, y hace que inflar reproducciones no sirva de nada.
Si aportas clases: se cuentan los minutos efectivamente reproducidos, no las veces que alguien abre el video. Adelantar no cuenta.
Cada suscripción pagada con tu código te deja comisión. Con clases publicadas es un porcentaje que sube con ellas; si difundes sin grabar, es un monto fijo por canje.
El mes se cierra, ves el detalle en tu portal, subes tu boleta y se transfiere. Si un mes queda bajo el mínimo, se acumula: nunca se pierde.
Los porcentajes exactos, las reglas de conteo y los plazos de pago están escritos en el acuerdo, que lees completo —y sin apuro— antes de firmarlo desde tu portal.